Pero qué año

Este es un post mío donde me voy a pasar un buen rato hablando sobre mí.

El otro día hacía un recuento con un buen amigo sobre lo mucho que he cambiado mi línea desde que empecé a vender en enero la Guía Paso-a-Paso para el Venezolano Freelancer. Una iniciativa que nació con mucha timidez, y con el único propósito de enseñar lo que sé sobre hacerle bypass a la crisis ganando en dólares desde internet, se convirtió en un negocio de verdad, como los de la gente seria.

No hablé más sobre filosofía, sobre salud mental, ni sobre asuntos que encuentro importantes más allá de su aplicación práctica.

En principio me resistí mucho a este cambio porque el síndrome del impostor es algo real y paralizante. No quería hablar de más, no quería confiar en mí misma, y no quería sentir el entitlement del que lidera algo y se convierte en experto y referencia. Más allá de eso, no quería que la razón por la que me abrí este blog en primer lugar, que fue mi intención de registrar en textos mis pensamientos y mis intereses, se esfumara y se convirtiera en algo más categórico y formal.

Pero las cosas cambian y evolucionan, y eso está bien.

Los últimos meses han sido increíblemente satisfactorios, y sin un cambio profundo no hubiese existido esa satisfacción. Logré encauzar mis intereses y hacer de ese río algo rentable, y por eso me siento muy afortunada.

Ha sido un año de mucho cambio. Mi abuela ya no está conmigo, vivo sola en una casa que se suponía que debíamos compartir, tengo cosas que antes no tenía, tengo amigos que antes no tenía, tengo una visión más clara de cómo funciona el mundo, y no tengo la oscuridad desmotivante de la depresión acechando mi buen ánimo y saboteándome los planes.

La ansiedad es toda otra historia que quizás comente luego, pero el tema es que todo cambió, excepto lo esencial.

Me da un poco de risa hablar del año en esta fecha cuando aún quedan un par de semanas para despedirlo, pero así son las cosas hoy.

Esta es la foto mía que no tiene mucho que ver con nada de lo que estoy diciendo, porque hay costumbres que no se pierden.

Comentarios

  • Hola Ana, tuve la oportunidad de leer el post donde magistralmente hacías una guía para el Venezolano freelancer, de hecho por eso es que te conozco en este medio. Me encanta tu forma de escribir. Creo que en una ocasión te escribí pero te reitero los deseos que tengo de que colaboremos. Te gustaría publicar un post de invitado en mi blog? Porque de hecho, a mí sí me encantaría hacerlo en el tuyo. Un abrazo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies